Maite Ikaran

Bióloga y amante de la naturaleza de nacimiento, Maite descubre el Yoga mientras está realizando su Tesis Doctoral sobre tortugas marinas. La puerta de entrada fue Ashtanga Yoga, una disciplina muy física e intensa que resulta ser de gran ayuda para la fase final del doctorado. La práctica constante durante varios años le produce una profunda transformación llevándola de un activismo volcado al exterior (la protección del medio ambiente) a otro tipo de activismo más introspectivo: la revolución interior que, en definitiva, supone toda práctica de Yoga. Maite ha estado viajando por Centroamérica, África y Asia durante 11 años, pasando por un periodo de renuncia y limpieza, tanto física como mental, en la sierra de Ronda, Málaga. En la actualidad, se dedica a tiempo completo al estudio y enseñanza del Yoga tras haber regresado a su ciudad de origen en Getxo, Bilbao. El reencuentro con sus raíces y el ajetreo de la ciudad/sociedad occidental, después de años de viaje en solitario y en contacto con la naturaleza y otras culturas, ha marcado el enfoque de su trabajo con el Yoga. Para Maite, el Yoga nos ofrece herramientas que pueden ser utilizadas de forma práctica y asequible en la vida diaria. Como le gusta decir: "Nunca he abandonado la ciencia, soy más científica que nunca, me dedico al estudio del Ser y lo que le rodea".

Entrevista para Hiruka
Entrevista para Hiruka

Hay una diferencia fundamental de cualidad entre el gurú o maestro y el profesor. Mientras que el primero ha ido más allá de la mente, el profesor de Yoga es una persona normal y corriente que está trabajando para evolucionar, y además lo hace con la ayuda y de la mano de sus alumnos.

Danilo Hernández en "Claves del Yoga".

Embarazo y Maternidad

Para mí todo es Yoga en la vida. Empezó siendo una práctica aislada en una esterilla y una habitación cerrada. Pero poco a poco fue trasladándose a la calle, la familia, los amig@s, las gestiones, el trabajo ;-)... Con el Yoga he aprendido a pasar por los momentos difíciles de la vida diaria, a curar lesiones, entender y aceptar mi forma de ser... También ha sido un acompañamiento excelente para el embarazo y los primeros meses de la maternidad, que son una verdadera revolución en el cuerpo de una mujer. Ahora mi Gran Yoga y principal maestra es mi hija, con la que aprendo a redescubrir la vida en todos sus sentidos. Vivo encantada.

Fotografía: www.olgaruiz.es
Fotografía: www.olgaruiz.es