Ashtanga Yoga Vinyasa

Fue mi puerta de entrada. En 2008, me enseñaron la primera serie y a partir de ahí viví unos intensos años de "autopráctica" (práctica que hace uno mismo, sin profesor). Después he tenido la oportunidad de conocer y practicar con varios maestros reconocidos, pero las que más me han marcado son: Louise Ellis, Nancy Gilgoff y Manju Jois.

 

Es esta una forma tradicional de Yoga originaria de Mysore (India), basada en el principio de Vinyasa (sincronización de movimiento y respiración). Es muy físico y dinámico, ideal para gente que necesita soltar tensiones/toxinas a través de la acción y el sudor.

 

Después descubri el Vinyasa Yoga gracias a mi amiga Saioa Jnaneshwari Om y tuve la suerte de estudiar y practicar este estilo con el maestro Andrei Ram en Barcelona. Andrei ha sido una gran influencia a la hora de dar clases y con él aprendi mucho sobre la (con)ciencia de Asana.

 

Durante mis primeros años como profesora, me dedique a compartir y enseñar estas formas de Yoga muy físicas, dinámicas y con posturas desafiantes.

Hatha Yoga Clásico

En el Yoga Clásico (por así llamarlo), tras realizar una Asana (postura de Yoga), ésta se integra y se digiere antes de realizar la siguiente. Para mí fue una revolución descubir este nuevo enfoque, acostumbrada como estaba al ritmo fluido y sin pausa del Ashtanga Yoga.

 

 Mis profesores e influencias en Hatha Yoga son:

Con el tiempo, la forma de mis clases ha ido derivando más hacia el Hatha Yoga, sobre todo porque es más asequible a un grupo mezclado de niveles y personas con diferentes dolencias y enfermedades que vienen a las clases.

Yoga de Cachemira y Silencio

Después de la catársis del Ashtanga y el asentamiento del Hatha Yoga, llega, sin planificarlo, la quietud y el silencio. Comienzo a practicar Yoga de Cachemira con Carmen Idigoras en Bilbao, que a su vez me abre las puertas a los retiros de meditación y silencio con Consuelo Martín. Aprendo así nociones básicas de meditación advaita vedanta que van a acompañarme en mi práctica y en las clases. También he podido conocer a Eric Baret y comparto charlas y paseos con Itxaso Arana, practicante muy experimentada y profesora.

Yoga Terapéutico

Comenzar a profundizar en Yoga terapéutico surge como una demanda tras la experiencia de las clases en grupo. Por un lado, constatar que la verdadera práctica de Yoga debe de ser única para cada persona, adaptada a sus circunstancias y condición física-mental. Por otro lado, observar que los cuerpos hablan y aportan una información muy valiosa que a veces ni la propia persona sabe transmitir abiertamente. La conciencia corporal, es un reflejo de nuestra psicología.

 

Tengo la suerte de haber encontrado unos profesores excelentes: Victor Morera y Grazia Sufriti, acompañados de los monitores Silvia, Neus y Patxi, de la escuela Pranamanas con quienes he emprendido un viaje de 2 años en Donosti.

 

Las sesiones de Yoga Terapéutico se ofrecen en forma de consultas individuales. Aunque tuve que interrumpir esta formación por mi embarazo, lo tengo muy presente a la hora de abordar las sesiones tanto grupales como individuales.

Embarazo y Maternidad

Las herramientas del Yoga han sido muy provechosas a la hora de vivir mi embarazo, parto y maternidad. Un cuerpo sano es fundamental para los 9 meses de gestación, pero más aún para los meses de lactancia y porteo de un bebe. Es en ese momento donde todo lo que has hecho en tu vida anteriormente cuenta y sale a relucir!

Fotografía Olga Ruiz
Surya Namaskar embarazada de 8 meses, en La Salvaje