Hoy en día tenemos una oferta inmensa de diferentes escuelas y estilos de Yoga. Lo que siempre recomiendo a los que quieren empezar Yoga, es que, más importante que el "estilo",  escojas algo que te conviene por los siguientes factores:

  1. Horario
  2. Lugar, cercanía, comodidad para llegar
  3. Sentirte a gusto en la sala, con el profesor y el grupo

Aún así, aquí describo muy brevemente mi trayectoria en el mundo del Yoga

Ashtanga Yoga Vinyasa

Fue mi puerta de entrada. El artista y yogi vizcaíno Fernando Elvira me enseñó la primera serie y a partir de ahí viví unos intensos años de "autopráctica" (práctica que hace uno mismo, sin profesor). Después he tenido la oportunidad de conocer y practicar con varios maestros reconocidos, pero las que más me han marcado son: Louise Ellis, Nancy Gilgoff y Manju Jois.

 

Es esta una forma tradicional de Yoga originaria de Mysore (India), basada en el principio de Vinyasa (sincronización de movimiento y respiración). Es muy físico y dinámico, ideal para gente que necesita soltar tensiones/toxinas a través de la acción y el sudor.

 

Para más información te recomiendo que visites nuestra web: www.ashtangabilbao.wordpress.com

 

Después descubri el Vinyasa Yoga gracias a mi amiga Saioa Jnaneshwari Om y tuve la suerte de estudiar y practicar este estilo con el maestro Andrei Ram en Barcelona. Andrei ha sido una gran influencia y con él aprendi mucho sobre la (con)ciencia de Asana.

Hatha Yoga Clásico

En el Yoga Clásico (por así llamarlo), tras realizar una Asana (postura de Yoga), ésta se integra y se digiere antes de realizar la siguiente. Para mí fue una revolución descubir este nuevo enfoque, acostumbrada como estaba al ritmo fluido y sin pausa del Ashtanga Yoga.

 

En los grupos de Hatha Yoga enseño y aprendemos:

  • técnicas de respiración (yóguica completa, alterna, kapalabhati, ujjayi)
  • Asanas estáticas
  • Asanas dinámicas
  • el principio de vinyasa
  • Secuencias básicas, como Surya namaskar (saludo al sol)
  • la atención plena o midnfulness
  • Yoga nidra o la práctica de shavasana

Las clases, de 1h30, son guiadas y cada sesión es única, en función de los asistentes y las necesidades del grupo. Mis profesores e influencias en Hatha Yoga son:

Yoga de Cachemira y Silencio

Después de la catársis del Ashtanga y el asentamiento del Hatha Yoga, llega, sin planificarlo, la quietud y el silencio. Comienzo a practicar Yoga de Cachemira con Carmen Idigoras en Bilbao, que a su vez me abre las puertas a los retiros de meditación y silencio con Consuelo Martín. Aprendo así nociones básicas de meditación advaita vedanta que van a acompañarme en mi práctica y en las clases. También he podido conocer a Eric Baret y comparto charlas y paseos con Itxaso Arana, practicante muy experimentada y profesora.

Yoga Terapéutico

Comenzar a profundizar en Yoga terapéutico surge como una demanda tras la experiencia de las clases en grupo. Por un lado, constatar que la verdadera práctica de Yoga debe de ser única para cada persona, adaptada a sus circunstancias y condición física-mental. Por otro lado, observar que los cuerpos hablan y aportan una información muy valiosa que a veces ni la propia persona sabe transmitir abiertamente. La conciencia corporal, es un reflejo de nuestra psicología.

 

Tengo la suerte de haber encontrado unos profesores excelentes: Victor Morera y Grazia Sufriti, acompañados de los monitores Silvia, Neus y Patxi, de la escuela Pranamanas con quienes he emprendido un viaje de 2 años en Donosti.

 

Las sesiones de Yoga Terapéutico se ofrecen en forma de consultas individuales.

Embarazo y Maternidad

Las herramientas del Yoga han sido muy provechosas a la hora de vivir mi embarazo, parto y maternidad. Una espalda sana es fundamental para los 9 meses de gestación, pero más aún para los meses de lactancia y porteo de un bebe.